Más del 70% de desempleados carecen de la protección que la Constitución obliga…

 

Los-nuevos-datos-de-la-EPA-revelan-que-se-sigue-destruyendo-empleo-

 

-TASA DE PROTECCION DE PARA POR SEXO, EDAD Y POR COMUNIDAD AUTONOMA.-(E. Negueruela- Tecnico de Empleo)

  • El grado de precariedad en el que está sumido el mercado de trabajo es tal que ni tan siquiera se generan prestaciones.
  • Es preciso hacer valer el artículo 41 de la Constitución y que las personas paradas estén protegidas.
  •  Uno de cada dos desempleados percibe una prestación…según el Estado…..  uno de cada cuatro está protegido (la realidad).
  • A efectos formales se considera que es la EPA quien determina el número oficial de parados.Dato homologado a nivel internacional al utilizar las definiciones de la OIT.

1. INTRODUCCIÓN
Cuando alguien pregunta cuántos de los 4.568.665 parados menores de 65 años, cobra una prestación, qué porcentaje de ellos, no tiene respuesta.
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) da una cifra, el 52,2% sobre 3.716.157, unos no figuran inscritos y otros, dice, no trabajaron nunca (media de abril y mayo, pues los datos de junio no están disponibles aún). Responder a esta pregunta es el objetivo de este trabajo.
La EPA contiene un módulo, (G. Inscripción en la Oficina de empleo) que analiza si una persona está inscrita o no en una Oficina pública de empleo y si percibe o no prestaciones. Este trabajo pretende establecer los porcentajes de parados que, según su propia afirmación, perciben alguna prestación por desempleo. Está realizado a partir de los Microdatos de la Encuesta de Población Activa que publica el INE conjuntamente con los resultados de la misma. Por ello las definiciones que se utilizan son las mismas que las de la EPA. No se plantea ir más allá vinculando parados con ocupados o inactivos. No es un análisis de prestaciones, hay personas que perciben prestaciones y la EPA no los considera parados. Los considera ocupados, subempleados o inactivos. Esa es otra cuestión.
Hasta ahora este porcentaje solamente se calculaba en función del paro registrado. Ello conllevaba que, mientras se afirmaba que el dato válido de paro es el dato que revelaba la EPA cada trimestre, dato homologado a nivel internacional al utilizar las definiciones de la OIT, el grado de protección de los parados era el que se suministraba desde el SEPE todos los meses y se denomina como “tasa de cobertura”.
Con el fin de evitar la misma denominación, se propone utilizar el término de “tasa de protección de parados”. Los resultados son totalmente diferentes. Mientras la tasa de cobertura en los meses de abril y mayo es del 52,2%, la de protección de parados es del 26,8%. La diferencia es muy notoria: de decir que más de uno de cada dos desempleados percibe una prestación, a que afirmemos que poco más de uno de cada cuatro está protegido. En este momento la tasa de cobertura es casi el doble que la tasa de protección.
2. DIFERENCIAS METODOLÓGICAS PRINCIPALES
Si comparamos el número de personas que percibe cualquier prestación por desempleo, comprobamos que es similar. La EPA del segundo trimestre de 2016 estima que hay 1.799.590 personas que perciben una prestación. El promedio de los datos registrados en las Oficinas de Empleo de abril y mayo indica que 1.939.877 perciben una prestación. Es preciso tener en cuenta que mientras una cifra es una foto fija a fin de mes, la cifra de perceptores del SEPE, la otra, la de la EPA, se calcula durante todo del trimestre.
La tasa de cobertura se calcula a partir del registro de parados que, salvo para los perceptores, es voluntario. La EPA estima en el segundo trimestre de 2015 que hay 812.715 personas paradas que no están inscritas en las Oficinas de empleo. La tasa de protección parte de la encuesta de población activa que establece el número de parados existente, personas mayores de dieciséis años. A efectos formales se considera que es la EPA quien determina el número oficial de parados.
En la tasa de protección no se tienen en cuenta otros colectivos que pueden estar percibiendo prestaciones, ocupados o inactivos, como ya se indicó.
Con independencia de esos colectivos, lo que interesa es determinar cuántas personas que están paradas perciben alguna prestación. La tasa de cobertura aunque tiene en cuenta a todos los que cobran alguna prestación, solamente incluye a los demandantes parados registrados y a los eventuales del subsidio agrario, que no figuran en el cómputo de paro registrado. No es posible con el nivel de desglose de los datos, establecer para el resto de no parados que cobran prestación, cuál es su situación en relación con el empleo debido a la multiplicidad de casos que se pueden dar.
POBLACIÓN EN RELACIÓN CON LA ACTIVIDAD, INSCRIPCIÓN EN SERVICIOS PUBLICOS DE EMPLEO Y PRESTACIONES
Inscritos en Oficina de empleo No inscritos TOTAL Con prestaciones Sin prestaciones
Ocupados 494.538 17.532.433 18.138.373
Inactivos 846.344 6.050.940 7.361.080
Parados sin empleo antes 283.287 183.189 472.704
Parados con empleo antes 629.526 4.095.960
TOTAL parados 2.531.557 812.715
TOTAL 1.799.590 3.872.440 24.396.089 30.068.118
FUENTE: INE, Microdatos de la Encuesta de población activa. Elaboración propia
La tabla anterior nos permite ver la diferencia de las tasas y qué datos utilizan una y otra:

En primer lugar, hay que destacar que la Tasa de cobertura incluye en el numerador 581.426 personas que no están incluidas en el denominador (los ocupados, los inactivos y los parados sin empleo anterior que perciben prestaciones). Ello supone que, en caso de que los 3.755.949 parados inscritos percibieran prestaciones, la tasa de cobertura sería de 115%, algo absurdo matemáticamente en una tasa. Habría 6.229 parados de primer empleo en el numerador que no estarían en el denominador y 575.197 ocupados o inactivos que tampoco aparecerían en el denominador. Uno de cada tres
perceptores está en el numerador pero no en el denominador, el 32,3%.La tasa de protección por paro, como indica su nombre, solo analiza los parados que están protegidos, que perciben prestaciones. Para ello divide el total de parados que perciben prestaciones entre el total de parados. Su valor máximo solamente puede ser 100%. Por ello no es comparable una tasa con otra. La tasa de protección mide el porcentaje de parados EPA que perciben prestaciones, sin tener en cuenta al resto de perceptores.
3. LA TASA DE PROTECCIÓN POR PARO EN EL SEGUNDO TRIMESTRE DE 2016
El número de personas paradas entre 16 y 64 años que recibe alguna prestación es de 1.224.392 sobre un total de 4.568.665 en paro, lo que supone una tasa de protección del 26,8%. Actualmente hay 3.344.272 que no perciben prestaciones por desempleo. Esta tasa es inferior en 1 punto a la del 2º trimestre de 2015 y 9,7 puntos a la del mismo trimestre de 2011. Sobre 2015 el paro ha disminuido en 574.557 personas de las que 207.149 eran perceptoras de prestaciones. En relación con el mismo trimestre de 2011, para abarcar el periodo del actual gobierno, el número de personas que percibe una prestación ha disminuido un 30,6% %, hay 540.520 menos y el número de personas desprotegidas ha aumentado en 267.572, un 8,7%.
La tasa de protección disminuye 1 punto en relación con el año anterior y 9,7 puntos sobre el mismo trimestre de 2011.
Si miramos cómo afecta según el tiempo que se lleve en paro, como no se han tomado medidas para reforzar la cobertura, el programa Prepara con los recortes que le hicieron no es más que una justificación de que se hace algo, la tasa de protección oscila entre el 35,3% de los hombres que llevan menos de un año en paro y el 16% de las mujeres que llevan más de cuatro. El PAE, que inicialmente preveía tener 450.000 beneficiarios se ha quedado en el 15% de ellos.

A medida que aumenta el tiempo en paro, disminuye el número de personas protegidas y, si son mujeres, aún más. De los datos de la tabla anterior se extrae la imperiosa necesidad de una prestación para aquellos que carecen de ella, cada día en mayor número. De las 2.730.719 personas paradas de larga duración, que suponen el 60% de todas las paradas, solo poco más de 600 mil tiene alguna prestación, el 22,7%. Hay 2.110.872 personas paradas de larga duración que no tienen ninguna cobertura. El tiempo en paro, la edad y el sexo son dos variables que inciden claramente en las posibilidades de ser perceptor de una prestación: la tasa de protección de las mujeres con más de cuatro años en paro es el 16%: ser mujer y parada de larga duración es tener un 84% de probabilidades de no ser perceptora de prestaciones.
4. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE PROTECCIÓN POR PARO
La tasa de protección en el segundo trimestre de 2016 se sitúa por debajo del inicio de la crisis. En el segundo trimestre de 2008 la tasa era del 27,7%, en este último trimestre ha habido una tasa del 26,8%. La diferencia es que hay 2.192.142 personasparadas más de las que 1.625.824 no tienen ninguna protección.En 2010 ha sido el momento en que ha habido un mayor nivel de protección con una tasa del 42,1%. Desde entonces la caída ha sido espectacular: mientras en 2011 y 2012 caída 5,6 y 5 puntos respectivamente, y en 2013 7,6 puntos, en los tres años siguientes, con la reforma de prestaciones plenamente en vigor, la disminución ha sido de 10,5 puntos en 2014; 14,3 puntos en 2015 y 15,3 en este último trimestre.
Las personas paradas entre 52 y 54 años han visto cómo la reforma laboral les ha eliminado el acceso al subsidio previo
a la jubilación. Las consecuencias son claras: habiendo habido un aumento del número de paradas del 30%, 68.374
más, las personas sin protección han aumentado un 70,8%, 76.930 más y las protegidas disminuyeron en 8.555. La tasa
El grado de precariedad en el que está sumido el mercado de trabajo es tal que ni tan siquiera se generan prestaciones. Además el hecho de haber parcializado los subsidios lleva a que estos tiendan a no solicitarse después de un contrato a tiempo parcial, permaneciendo a la espera de otro a tiempo completo que muchas veces tarda en llegar. Si no se modifica la normativa elaborada por este Gobierno en relación con los mayores de 55 años, se verá un fuerte aumento de la desprotección de los parados de muy larga duración, quienes llevan más de dos años. Esta evolución es la que ha de obligar a una modificación legal de las prestaciones en el sentido contrario al realizado por el PP. Es preciso hacer valer el artículo 41 de la Constitución y que las personas paradas estén protegidas.

 

Fuente y articulo completo y desglosado por CC.AA. en el enlace

 

http://www.nuevatribuna.es/media//nuevatribuna/files/2016/08/01/0-3.pdf

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DESEMPLEO-LARGA DURACIÓN- JOVENES SIN EMPLEO…¿RENTA BÁSICA POSIBLE SOLUCIÓN?

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  • El mercado laboral acumula 2.662.500 personas desempleadas de larga duración.
  • Son dos millones más que hace ocho años, cuando comenzó la crisis.
  • El paro de larga duración ha disminuido en el último año: en el segundo trimestre de 2015 afectaba a 3.186.100 personas, medio millón más que ahora.
  • Que hayan dejado de ser parados no quiere decir necesariamente que hayan encontrado un empleo”
  • Es decir, puede que parte de esa reducción se deba a que esas personas… han abandonado la búsqueda de empleo, …se hayan jubilado …o hayan dejado el país.
  • El efecto del paro de larga duración es tal que cuando una persona supera los dos años en desempleo… se elimina la ventaja que confiere tener un título universitario.

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Ana Requena Aguilar | El Diario | 30/07/2016

El paro alcanza a 4.574.000 personas, 216.700 menos que en el primer trimestre  y casi medio millón menos que hace un año, según la última Encuesta de Población Activa (EPA). Hay una realidad , sin embargo, que no cede. Y es que el 60% de los parados llevan más de un año buscando un empleo: el mercado laboral acumula 2.662.500 personas desempleadas de larga duración. Son dos millones más que hace ocho años, cuando comenzó la crisis.

El paro de larga duración ha disminuido en el último año: en el segundo trimestre de 2015 afectaba a 3.186.100 personas, medio millón más que ahora. “Es una reducción, pero todo depende de a dónde hayan transitado. Que hayan dejado de ser parados no quiere decir necesariamente que hayan encontrado un empleo”, dicen Marcel Jansen, economista de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Es decir, puede que parte de esa reducción se deba a que esas personas han abandonado la búsqueda de empleo, se hayan jubilado o hayan dejado el país.

Evolución del número total de parados por tiempo de búsqueda de empleo

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Fuente: EPA, INE | gráfico: eldiario.es

En cualquier caso, el nivel de paro de larga duración está muy por encima del que existía al comenzar la crisis. En 2008, 506.900 personas llevaban más de un año buscando un empleo. O, lo que es lo mismo, en ese momento el 21,1% de parados lo eran de larga duración. Ocho años después representan el 60% de los desempleados.

“Son cifras descomunales”, subraya Jansen. La recuperación del empleo de los últimos trimestres, explica, se ha concentrado en las personas que llevaban poco tiempo en paro. “Las posibilidades de encontrar un empleo caen en picado según crece el tiempo de estancia en el paro”, dice el experto.

El efecto del paro de larga duración es tal que cuando una persona supera los dos años en desempleo se elimina la ventaja que confiere tener un título universitario. “Las empresas desconfían de las personas que llevan mucho tiempo sin un empleo. A eso se suma la depreciación de las habilidades que acumulan estas personas”, describe Jansen. El efecto desánimo al no encontrar un trabajo durante tanto tiempo completa el cuadro de dificultades añadidas para las personas que se encuentran en esta situación.

A la larga duración del desempleo, que implica el final de las prestaciones sociales, se añade otro problema: la edad. De los  2.662.500 parados de larga duración, 781.700 tienen más de 50 años. “Entre 2014 y 2015 las posibilidades de estas personas de encontrar un empleo eran del 10% cada trimestre. Esto quiere decir que, de media, tenían que esperar dos años y medio para salir del paro”, asegura Jansen.

Evolución del número total de parados que llevan más de un año buscando empleo

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Fuente: EPA, INE | gráfico: eldiario.es

Evolución del porcentaje de desempleo de larga duración frente al paro total

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Fuente: EPA, INE | gráfico: eldiario.es

El desempleo de larga duración es ligeramente mayor entre las mujeres que entre los hombres: actualmente, 1.393.200 de estos parados son mujeres y 1.269.400, hombres. La brecha es similar a la que existía en 2008, cuando había unas 100.000 mujeres en esta situación más que hombres.

Por otro lado, 255.400 son personas que buscan su primera oportunidad laboral, es decir, nunca han trabajado antes y llevan más de un año para encontrar su primer empleo. Son, por tanto, parados que no perciben prestaciones porque no han generado el derecho.

Una situación que preocupa

En la carta que los líderes de CCOO y UGT han enviado a Partido Popular, PSOE, Podemos y Ciudadanos para pedirles un diálogo social urgente en cuanto el nuevo Gobierno esté constituido uno de los puntos que consideran prioritario es, precisamente, el paro de larga duración.

En su memoria anual, el Consejo Económico y Social (CES) también ha alertado sobre la situación de estas personas. “La mejora del empleo coexiste con un elevado nivel de desempleo, especialmente de larga duración”, subraya. El organismo considera que el sistema de protección social debe revisarse para compensar la desigualdad creciente y atender las necesidades de las personas cuyo desempleo se cronifica.

“A medida que aumenta el paro de larga duración, el sistema de protección comienza a dar señales de agotamiento, como indica el descenso continuado de la tasa de cobertura. Una tendencia que apunta a la necesidad de mejorar la eficacia de las políticas de empleo, en su vertiente de activación y de protección, ante el cariz que está tomando el problema del desempleo de larga duración, en aras de garantizar un crecimiento económico sostenido en el medio y largo plazo”, dice el CES.