Comunicado del Frente Cívico para la confluencia electoral

Pablo Iglesias, Alberto Garzón, José Luis Centella y Juantxo López Uralde han sido los destinatarios de una carta enviada por el Frente Cívico ‘Somos Mayoría’ y firmada por su promotor, Julio Anguita, en la que este colectivo ciudadano se ofrece a Podemos, IU-UP, PC

Apreciado compañero:

En la II Asamblea Estatal, celebrada el pasado 17 de abril en Córdoba, nuestro compañero Julio Anguita lanzó una propuesta al FCSM que ya había hecho pública ante los representantes de los dos principales partidos llamados a la “confluencia electoral” cara al 26J (Alberto Garzón y Rafa Mayoral) presentes en la mesa de debate del Foro Social del Frente Cívico celebrada el viernes día 15 de abril.

Tras celebrar el 3 de mayo la primera reunión de la nueva Mesa Estatal del FCSM, hemos acordado por unanimidad activar la propuesta y transmitirla tanto a Podemos como a IU-UP. Aunque conocemos que el proceso está en marcha, y con unas expectativas más que positivas, nos gustaría exponer lo siguiente:

1. El Frente Cívico “Somos Mayoría” está, desde nuestra postura inalterable de no participar en ningún proceso electoral, a disposición de ambas organizaciones y de otras más que se sumen si con ello servimos de ayuda, cemento, pegamento o como se le quiera llamar, para que la confluencia electoral se haga una realidad. Nos arremangamos y arrimamos el hombro para aportar todo lo que facilite un proceso que culmine con una propuesta conjunta tanto programática como de candidaturas.

2. El Frente Cívico “Somos Mayoría” se pone a vuestra disposición para ese mismo trabajo en todos los territorios en los que tenemos presencia. Entendemos que l@s candidat@s de la confluencia electoral deben ser personas que, aparte de compartir los objetivos programáticos, éticos y de compromiso con sus conciudadan@s, sean además quienes reúnan el apoyo más amplio posible en todos los sectores, partidarios y no partidarios. El FCSM, que desde su nacimiento trabaja en los territorios con los distintos movimientos sociales, cree tener la capacidad y el conocimiento suficiente para ayudar a conseguirlo.

3. El Frente Cívico “Somos Mayoría” está a vuestra disposición para la creación – tal como ofertó Julio Anguita – de una comisión permanente de trabajo en la que, además de las fuerzas políticas, participen los movimientos sociales que han estado en la calle durante estos últimos cinco años. Ellos deben ser a la vez fuente de propuestas y sustento del apoyo popular a las mismas. Es la manera más efectiva de contrarrestar la avalancha mediática que el Sistema pondrá sin duda en marcha para ridiculizar y negar cualquier alternativa política en favor de la mayoría social.

4. El Frente Cívico “Somos Mayoría” entiende que la confluencia social y electoral no puede ser cortoplacista. Es imprescindible que vaya más allá del 26J. Pensamos que no hay posibilidad de éxito en el proceso constituyente de un sistema realmente democrático, de reparto de la riqueza, de justicia social, sin que la “calle” esté a favor de las medidas a tomar, y sea ella las que, a través de sus representantes, las lleve de forma inequívoca a las instituciones. Es lo que nuestra organización teoriza como “contrapoder”.

Por todo esto, creemos que podríamos celebrar una reunión para definir los puntos y objetivos sobre los que trabajar. Imaginamos una campaña electoral en la que la unidad “por abajo” sirva de acicate a las clases populares para acudir a votar en masa a sus representantes y su programa.

Y soñamos una campaña en la que todas las personas representativas de partidos políticos, y movimientos sociales, incluido el nuestro, puedan transmitir los mismos valores, ilusiones y proyectos. En definitiva, transmitir el impulso que nos hace luchar por construir una sociedad justa, solidaria, respetuosa con el planeta y los derechos humanos, igualitaria y feliz. Creemos que, aunque el trabajo a realizar es duro merece la pena intentarlo. No nos perdonaríamos desaprovechar una ocasión histórica.

Recibe un saludo de parte de l@s compañer@s del Frente Cívico “Somos Mayoría.

Fdo:

Julio Anguita González y Juan Rivera Reyes (Coordinador de la Mesa Estatal)

Descargar Comunicado oficial del Frente Cívico Somos Mayoría

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El Frente Cívico quiere ser la propuesta del sentido común

El pasado domingo en Córdoba, que fue la ciudad más grande y culta de Occidente en el siglo X, se celebró el III Foro Social y la II asamblea estatal del Frente Cívico Somos Mayoría.

En su intervención, Julio Anguita, fundador y alma mater del Frente Cívico Somos Mayoría (de ahora en adelante FCSM) propuso a todos los partidos de izquierda y movimientos sociales trabajar por la confluencia.

El Frente Cívico en el origen de Podemos y la confluencia de las movilizaciones sociales

Juan Carlos Monedero reconocía el otro día, que en la base y en el origen de Podemos estaba el FCSM. También desde la memoria de su nacimiento que originó la marcha del 22M, no quiero atribuirle el mérito al FCSM en exclusiva, pero desde luego el esfuerzo del Frente Cívico, callado, discreto y silencioso dio sus frutos. Al igual que en otras actividades y movilizaciones, como las marchas y los campamentos de la dignidad, han estado nuestros hombres y mujeres. Ese era el objetivo que nos marcamos en el FCSM. Sin pompa ni alharacas, ser como la levadura que discretamente va dando las fuerzas, junto con otros, siempre, para proveer resultados en este sentido.    

Nosotros queremos ser la propuesta del sentido común. 

Nuestro Frente Cívico, pese a las dificultades, las carencias de medios y las carencias organizativas ha tenido éxito. Pero sobre todo la tarea fundamental que nos atañe: “Nosotros queremos ser, el discurso y la propuesta del sentido común”. Esa es nuestra tarea, el sentido común. El sentido común que será el que posibilite y haga aunar a la inmensa mayoría de la población. Nosotros podemos ser de izquierdas, en su inmensa mayoría, pero tenemos que hacer un discurso para todos ellos y por lo tanto tenemos que adaptarnos a su lenguaje. Y cómo Sócrates dijera: “tirar de esa realidad hacia una situación de proyectos y de programas, y sobre todo de valores, que permita aunar a esa mayoría. La única que hará posible el cambio”. Y sobre todo algo muy importante: “la nueva sociedad no será, si no hay unos nuevos valores”. La lucha cultural en este terreno va a ser tremenda, porque en cierta medida y honestamente, tenemos que trabajar para el hombre y la mujer nuevos. No es una cuestión de conquista social, que también, si no de conquistas sociales y de proyectos alternativos de sociedad.

Trabajar por la confluencia.

Particular y personalmente, desde el recuerdo de mi actividad política, sigo manteniendo que el Frente Cívico, debe de ser uno de los muchos que sirvan para construir alternativa.

¿Cuál es nuestra tarea? Ha de ser una tarea pacífica, callada, sola, a veces incomprendida, sin aparecer en primer plana en los medios de comunicación. Ser el cemento, los que van uniendo, ser los trabajadores incansables, cómo Penélope, tejiendo e hilando un tejido.

¿Para qué? Un tejido que haga posible un cambio profundo.

¿Por qué? En estos momentos sólo hay dos opciones, no caben alternativas intermedias. O seguimos como estamos, en  el proyecto de la Comunidad Europea, que es la degradación de todas las ideas que en un principio se manejaron en Europa: los refugiados, el euro, la deuda, la falta de democracia, etc… No se contempla atisbo de cambio. Un proyecto que no solo tiene el soporte del Partido Popular. Felipe Gonzalez, tras la elecciones, abogo por una alianza entre el PP, PSOE y Ciudadanos.

Frente a ese proyecto existe un embrión de proyecto. Nosotros (como Frente Cívico) debemos, siempre con otros, ayudar a construir.  Qué es ni más ni menos, la formación y la creación de un contrapoder. Es decir dos aptitudes, dos momentos de la lucha: contrapoder para resistir y contrapoder para gobernar.

Desde mi punto de vista el contrapoder es, en el aspecto político, la punta de lanza de un poder social.  El futuro gobierno, que nosotros podamos ayudar a crear, será al que tendremos que defender en la calle y, someter a estrecha vigilancia. Para que así no sea, lo que hasta ahora ha sido. La gente vota y confía en que ese gobierno les resuelva todos los problemas y lo dejamos solo al libre albedrío de los poderes económicos, o de los errores que ese gobierno pueda cometer.

Desde ese punto de vista tenemos un reto tremendo. Yo no sé, si habrá elecciones, creo que sí. Pero si que hay un clamor popular, todos lo estáis viendo. Ese clamor popular es que en las próximas elecciones el Partido Socialista tiene que ser superado en votos, y si puede ser en escaños. Condición sin ecuanon, porque sin esa condición estaremos reviviendo otra vez el bipartito.

Esto es un reto para determinas organizaciones políticas que están en la mente de todos, no las voy a citar…  Y que están ante un reto histórico, que supongo sabrán superar. Nosotros tendremos que ayudarles para que sea posible. Pero no facilitando la operación de una posible unidad en candidaturas. Nuestra tarea es facilitar la unión desde abajo, que haga posible la creación de un estado de opinión que los dirigentes no puedan detener y se vean arrastrados a ella.

El Frente Cívico tiene que trabajar para crear esa atmósfera, y que otros posicionamientos la hagan imposible. Y estoy hablando de fuerzas políticas concretas, que no son solamente dos, sino que pueden ser más de dos. Esa es nuestra tarea. Pero como veis, no se trata de una fijación electoral, sino de crear una fuerza que valla más allá de eso… pero que consiga que se verifique en las próximas elecciones. Ya lo dije ayer y quizás vais a pensar que estoy loco, ¡me da igual! Eso significa que dentro de cuatro años tenemos que estar en la Moncloa.

Como olvidemos las dos patas  estamos perdidos… No se puede delegar el voto en el gobierno e irse a casa. No porque los gobierno sean débiles, o tengan tentaciones, sino porque van a necesitar que les ayudemos en la tarea de enfrentarse al poder. De enfrentarse nada menos que a la respuesta de la actual Unión Europea. Porque hay está la confrontación, no está en otro sitio. 

Una confrontación para mañana, ¡no! Una confrontación para pasado mañana, pero que nosotros se la tendremos que explicar a la gente: recuperar la soberanía, crear tejido productivo, ganarse a la mayoría de la población, las pensiones, la fiscalidad, la participación democrática, la democracia, es decir los valores que venimos defendiendo nosotros desde el principio.

Tendremos que seguir trabajando para que esa unidad sea posible, esa es nuestra tarea.

Para que la tarea sea eficaz, tenemos que estar organizados en todas y cada una de las provincias españolas. En seis meses tenemos que estar en las 52 provincias y al cabo de un tiempo en las 17 comunidades autónomas. Con un funcionamiento democrático y participativo. Tenemos que estar organizados, y ayudar a que todos se vayan uniendo, para que vean que están ante una fuerza  política que les ayuda en todas las partes del territorio español. Que vean en el Frente Cívico esa referencia, esa levadura, ese cemento,  que lo vean por todas partes… y que está presente.

¿Cómo lo podemos conseguir? La movilización es básica y fundamental, condición sin ecuanon. Tendremos que ser nosotros, uno de los que ayude.

Planteo la siguiente propuesta: Sería muy difícil construir una comisión, comité o plataforma, etc… que esté reglada y se reúna de manera instituida cada equis tiempo, en el que estemos las fuerzas políticas y todos los movimientos sociales de izquierdas (las mareas, Stop Desahucios, la ecología política, Podemos,  Izquierda Unida, Attac, las Marchas y los Campamentos por la Dignidad, etc…) A todas las tribus de Israel, pedirles por favor, en nombre del combate, que acepten los mínimos elementos de organización. Porque sino, somos una gente indisciplinada, individualista, narcisista, que se cree que ha hecho la revolución, cuando lo han conseguido una serie de personas en la calle.

Y el problema de ocupar la calle, no es ocupar la calle. Ya la ocupamos en Madrid el 22M, es el matenenimiento permanente de la ofensiva.  Eso implica un mínimo de organización.  Pues bien, hacer este ofrecimiento: una plataforma, llamarla como queráis, un órgano de coordinación entre todos.

Porque el primer éxito será que nos reunamos.

En el momento en que nos reunamos y fijemos una manera regular de funcionamiento, será el primer éxito, porqué la gente se obliga a dialogar.

Y si eso funciona, nosotros tendremos que ser gente muy cuidadosa, puede llegar a que esa plataforma, con el permiso y autorización de  los colectivos y de las fuerzas políticas  a fijar  órdenes del día, señalar movilizaciones, elaborar elementos de programa alternativo, crear condiciones para que la población vea que esa unidad, tan ansiada y tan demandada es posible.

¿Es tan difícil?… 

Creo que debemos intentarlo. Hay que hacerles comprender, y no por la fuerza.

Simplemente hay que hacerles ver que esa tentación que tiene cada organización de que su bandera aparezca, me vais a permitir una frase del evangelio (yo no soy creyente, pero tengo una cultura católica que no puedo evitar) “El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo” dice Jesús de Nazaret. ¡Qué se niegue!, si tienes que arriar tu bandera, te la guardas en el bolsillo.

Porque tú eres, lo que eres, a través de las ideas y de los valores.

Si tu crees en el movimiento final, el objetivo comienza por trabajar en lo inmediato, que tus señas de identidad se reflejen en el objetivo. Todo se trata de que lo hagamos ahora de manera organizada. Estamos ante un reto tremendo, la necesidad del momento. No podemos fallar. Y nosotros tenemos que obligarles a que lo consigan…        

Nueva Mesa Estatal del Frente Cívico, Córdoba

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El día 17 de abril de 2016 en Córdoba, se celebró la II Asamblea Estatal del Frente Cívico “Somos Mayoría”.

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La asamblea también ha acordado la composición de una nueva mesa estatal, que está formada por 16 personas (8 hombres y 8 mujeres):

  • Maite Cebrián Luque (Front Cívic de Catalunya)
  • María Dolores Nieto Nieto (Frente Cívico de Jaén)
  • Carmen García Ballesteros (Frente Cívico de Córdoba)
  • Juan Rivera Reyes (Frente Cívico de Córdoba)
  • Tomás Miguel Ramírez Arévalo (Frente Cívico Cinco Villas, Zaragoza)
  • Susana Cuenca Martínez (Frente Cívico de Valencia)
  • Rafael Juan Ruiz (Frente Cívico de Córdoba)
  • Alba Iniesta Medel (Frente Cívico de Valencia)
  • Francisco Jiménez Carmona (Frente Cívico de Córdoba)
  • José Martínez Coy (Frente Cívico de Murcia)
  • Ana Belén Conde Gómez (Frente Cívico de Palencia)
  • Daniel Hierro Fresno (Frente Cívico de Extremadura)
  • José Manuel Martínez Monerero (Frente Cívico de Valencia)
  • Miguel Domínguez Durán (Frente Cívico de Málaga)
  • Rosa María Medel Pérez (Frente Cívico de Valencia)
  • Josefa Polonio Armada (Frente Cívico de Córdoba)

Intervención de Julio Anguita en la II Asamblea Estatal del Frente Cívico “Somos Mayoría”

Imágenes: Colectivo Prometeo, Frente Cívico de Málaga y Front Cívic de Catalunya

El Frente Cívico “Somos Mayoría” llama a la Unidad popular no condicionada por la urgencias de los procesos electorales

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El Frente Cívico “Somos Mayoría” llama a la Unidad popular no condicionada por la urgencias de los procesos electorales

Nota de prensa del FCSM de Córdoba:

El Frente Cívico “Somos Mayoría” hace (ha hecho), a nivel estatal un llamamiento que traslada a la sociedad cordobesa para  seguir ahondando en la Unidad Popular. Con él mantiene la línea de actuación política que sigue desde su creación, hace ahora tres años.

Durante este tiempo, el FCSM ha trabajado, en la propuesta de un programa de consenso de diez puntos, con los distintos colectivos sociales de todo el Estado, incluyendo también a las fuerzas políticas que han querido sumarse. Desde esa perspectiva y siempre con la autoconvocatoria como modelo de funcionamiento, se han logrado movilizaciones tan exitosas como las Marchas de la Dignidad en el Estado Español, o la Acampada Dignidad en nuestra provincia.

Como nos temíamos, este camino hacia la Unidad Popular bien entendida, ha sido atravesado por los distintos procesos electorales que van a culminar en las próximas elecciones generales de fin de año. Gran parte de la movilización, de la confluencia desde la base, se ha trasvasado a la batalla electoral, de la cual no renegamos aunque no vayamos a ser parte de ella, pero que ha supuesto un parón en el empoderamiento de esa mayoría de la sociedad que necesita ser parte prioritaria del contrapoder que revertirá las políticas de corrupción, recortes y miseria.

El FCSM entiende que la Unidad Popular no se hace desde las cúpulas de las fuerzas políticas, ni con acuerdos puntuales y cuasi personales, ni con pactos alocados y frenéticos que conviertan organizaciones en gigantes con pies de barro ante la avalancha del sistema que se vendría encima en caso de tocar poder. La experiencia de Grecia está muy fresca.

Por ello, el FCSM quiere lanzar un mensaje de calma, de no tener prisa pero no hacer ni la más mínima pausa en el camino de revertir la situación. Y ese cambio, como ya dijimos desde el principio de nuestra existencia, entendemos que no pasa ni por una ni por dos fuerzas políticas. Ni con la suma de algún sindicato. Es un problema y, por tanto, un objetivo, de una gran mayoría de la sociedad que debe ponerse de acuerdo en torno a puntos que implican necesidades perentorias: Salario mínimo, pensión mínima, servicios públicos, redistribución fiscal progresiva y, por tanto, justa y sustentadora de la riqueza general,…

El FCSM entiende que, a pesar de encontrarnos en plena batalla electoral, hay que “poner las luces largas”. El objetivo no puede ser sólo las próximas elecciones. Por extraño que parezca ahora mismo, la vida seguirá (y probablemente sin grandes cambios) el día después de las votaciones. Y la situación obliga a la población a exigir políticas justas para las clases populares, que eviten los desahucios, que primen el empleo frente a la acumulación de riqueza entre un@s cuant@s. Que no solo le digan a la Troika que no admiten sus chantajes, sino que tengan inmediatamente el plan B preparado para ponerlo en marcha. Por eso, sin crear frentes antinadie y con mucha humildad, paciencia y generosidad seguiremos intentado ayudar en la creación de ese pegamento social que no se conforme con un cambio de la situación, sino que luche por revertirla completamente.

Córdoba, 20 de julio de 2015.

Fuente: Colectivo Prometeo

Carta de Julio Anguita al Frente Cívico Somos Mayoría

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Julio Anguita González

Ante la opinión pública y alguna publicada, las fechorías del Gobierno del PP han colmado el vaso de la inhibición, la comodidad y el aguante. A los clásicos desmanes hacia los trabajadores manuales se han ido uniendo los que afectan a profesionales, pequeños empresarios y pensionistas. Por otra parte las operaciones de encantamiento como la del mito del europeísmo de salón termina por transformase en un estado de opinión totalmente contrario.

A los tímidos conflictos laborales y a las huelgas convocadas para cumplir con el guión pero sin proyecto estratégico alguno, se han ido sumando paulatinamente dos nuevos actores, o mejor, un actor múltiple y plural y un medio identitario de reforzamiento, la Red. 15M, campamentos y marchas de la dignidad, las mareas, las luchas contra los desahucios, las movilizaciones de carácter alternativo sobre la energía, la salud, la educación , los estafados por los bancos, los pensionistas y hasta sectores enteros que hasta entonces nunca se habían movilizado estaban indicando un cambio profundo en la composición del sujeto revolucionario y en consecuencia en el discurso adecuado para una respuesta no sólo en la calle sino también en el argumentario, el lenguaje, el discurso y en el imaginario colectivo.

En el seno de lo que llamamos izquierda se está explicitando esa realidad. Unos hablan de izquierda y otros de mayoría. No es solamente una cuestión semántica sino de estar o no estar en la realidad. El que redacta estas líneas es consciente de que derecha e izquierda son dos conceptos con plena vigencia en el quehacer cotidiano, pero el problema no estriba solo en el ser sino también en el parecer, en el asumir conscientemente. La realidad es lo que es pero también lo que se piensa de ella, es decir, la unión de lo objetivo y de lo subjetivo. La tarea que los partidarios del cambio profundo tienen ante sí es conseguir lo que aquél personaje de Molière que hablaba en prosa pero sin saberlo; ser capaces de qué medidas de economía alternativa y de funcionamiento democrático profundo sean aceptadas por la evidencia de su bondad y no por la etiqueta que las envuelve.

Ese fue el sentido del Frente Cívico, su oportunidad, su lenguaje y sus propuestas para lo inmediato. En estos momentos surgen las dudas acerca de si aquél discurso, aquél proyecto, aquella convocatoria necesitaba dar un paso más en la oferta electoral inmediata. La expectación con la que fue acogida la creación del Frente Cívico lo estaba indicando. Los riesgos no eran más que los que actualmente tiene Podemos, el continuador por vía de la lógica de aquella nueva visión. Pero el caso es que esta duda lo es a toro pasado, porque entonces partíamos de la convicción de que no debíamos añadir una sigla política más por varias y múltiples razones.

Con la experiencia que da el tiempo transcurrido desde entonces estamos en condiciones de afirmar:

1. Podemos ha sido en el discurso y en las propuestas que marcan su aparición y fundación, el continuador de lo que el Frente Cívico planteó.

2. Los buenos resultados electorales en las europeas y las más que evidentes expectativas electorales del presente han hecho de Podemos y ante el imaginario la encarnación de la Alternativa.

3. Y a lo anterior debemos añadir algo extremadamente importantes y de unas consecuencias determinantes: al bipartidismo se le abierto una brecha que va a ser difícil tapar o mantener en su actual estado. La evidencia de que el famoso “sorpasso” de IU era posible, añade un plus de valoración crítica sobre aquella época.

4. Pero conforme Podemos ha ido consolidándose como partido político que además ve como más que probable su futura responsabilidad en tareas de gobierno o al menos de ser indispensable para la gobernabilidad, también ha ido concretando, matizando y secuenciando sus propuestas. Todo ello es normal y lógico pero expresa una ley política que puede formularse así: Todo movimiento político y social que se transforma en partido político como consecuencia de un apoyo espectacular tiende a limitar y reducir la esfera de su irradiación a causa de concretar sus mecanismos orgánicos y también y fundamentalmente a causa de la necesidad de concretar, matizar, priorizar y pactar (siquiera temporalmente) con la realidad. No olvidemos que incluso las revoluciones triunfantes, deben abordar la gobernabilidad mediante un pacto entre Utopía y la realidad del momento.

5. La anterior reflexión conduce a que la denominación Podemos tiene dos ámbitos de significación y de mensaje más diferenciados (aunque por ahora no antagónicos). El primero es el que dimana de la oferta electoral que plantea y su más que probable éxito en la misma; pero ello tiene una contrapartida: la prioridad en cuestiones organizativas, electorales y sus consiguientes problemas de interiorización a los que se suma la bisoñez de la organización. El segundo no es otro que la existencia aún caliente de las expectativas levantadas entre sectores de la población totalmente ineludibles para la tarea del proceso constituyente y la subsiguiente transformación de la sociedad en el sentido de la aplicación consecuente de los DDHH en sus tres generaciones. La manifestación de Madrid del pasado 31 de Enero constituye la visualización más evidente de la concreción multitudinaria de esa esperanza. Pero muy difícil por no decir casi imposible mantener en solitario la fuerza exhibida en Madrid cuando los ataques brutales y de toda índole arrecien y también cuando la gobernabilidad exija unos tiempos no coincidentes totalmente con la calle. Y ello con el riesgo inherente de los pescadores fascistas en río revuelto. No nos podemos permitir ningún desencanto.

6. En ese consenso social y en esa ilusión con la irrupción de Podemos está el embrión del bloque social del cambio, ese espacio de articulación orgánica que autores como Gramsci, han considerado como imprescindible factor para el cambio. Se trata de transformar toda esa ilusión en construcción del poder de la mayoría junto a ATTAC, EQUO, Izquierda Unida, Mareas Ciudadanas… Un poder múltiple, plural pero enmarcado en los valores y parámetros que definen la Unidad Popular.

7. Y es ahí donde el Frente Cívico tiene su razón de ser. Reconozco el protagonismo y la capacidad de Podemos en captar voluntades, concitar sueños y apoyos frente al bipartidismo y lo que éste representa. No formamos ningún frente anti-Podemos pero tenemos la voluntad de construir en torno al sueño de cambio un bloque social capaz de nutrir política y orgánicamente a la mayoría social. Una mayoría social en cuya cohesión, concienciación y centralidad para el cambio el Frente Cívico justificaba (y debe seguir justificando) su razón de ser. Se trata de organizar un mañana que es casi un hoy. Si las organizaciones y movimientos que tantas veces hemos citado confluyen en la creación de identidad en torno a un programa, unos valores y unas formas de ejercer el apoyo y la crítica constructiva alternativa en cada momento, el bloque social del cambio (que siempre es plural y múltiple) verá en su seno al partido Podemos. El Frente Cívico, siguiendo sus principios fundacionales debe ejercer la paciente tarea de conseguirlo. Se trata de crear una identidad genética pluriforme que se proyecta mucho más allá de lo institucional y pretende articular un nuevo tejido social y una nueva cultura.

En ese sentido el discurso y la práctica del Frente Cívico deben estar al margen de la coyuntura electoral y centrarse en el día siguiente de las elecciones sin abandonar tampoco el día de antes. Por razones varias y atribuibles a tirios y a troyanos no ha sido posible concretar en España una Syriza Ibérica. Será una cuestión de tiempo y más cercano de lo que parece. Si se hacen realidad los pronósticos electorales el problema radicará en el día siguiente. El Poder intensificará sus presiones de toda índole; y ante ello a Podemos sólo le quedarán dos alternativas: la claudicación o la actitud numantina, heroica pero inútil. Por eso la tarea de crear desde ya un contrapoder no es, en absoluto, una cuestión baladí, es la prioridad de hoy. Todos los partidos, movimientos y plataformas que tantas veces coinciden en la movilización deben asumir que la realidad a transformar exige una estrategia y unas tácticas concordes con la fulgurante aparición de Podemos. No se trata de ser gregarios o auxiliares sino de saber ubicar su representatividad y organización en esta tarea. La actualidad pre–electoral está marcando los discursos y los gestos de los dirigentes políticos; lo nuestro como Frente Cívico es preparar el día D+1.

Fuente: Frente Cívico “Somos Mayoría” Estatal

Comunicado sobre el desarrollo de los procesos de confluencia y la prioridad del programa

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Comunicado del Frente Cívico “Somos Mayoría” sobre el desarrollo de los procesos de confluencia y la prioridad del programa para la construcción de la mayoría social

Diciembre de 2014

La realidad que vive hoy la sociedad española es de extrema gravedad, pobreza, desempleo, precariedad laboral y social, desahucios, desatención de los/as más desfavorecidos/as, represión, desigualdad, etc, esta situación nos llama a la construcción de la mayoría social y política necesaria para que se legisle a favor esa mayoría social, pero ello no es posible sólo desde el ámbito electoral; es necesaria la construcción del tejido social que, de forma permanente y organizada, confronte con el poder establecido para poner en pie una nueva realidad social en nuestro país.

Somos conscientes que hoy no hay fuerza política, sindical o social que por sí sola pueda generar las condiciones para ese cambio, para establecer una nueva realidad es necesaria la unión de las fuerzas sociales y políticas que se reclaman del cambio. En este sentido desde el Frente Cívico consideramos que la convergencia en el programa es el frontispicio del éxito de los procesos de confluencia y por tanto la prioridad en los trabajos de construcción de los mismos. El programa une, concreta, moviliza, educa, impulsa, quita recelos apriorísticos y sitúa las diferencias en unos terrenos menos proclives a posiciones declamatorias. Un programa que, basado en unos puntos básicos, concrete la base del proceso de la construcción de una nueva realidad social.

En el Frente Cívico “Somos Mayoría”, por definición y práctica consecuente, no tenemos otra línea de acción que luchar incesantemente por la unidad en el programa, en el discurso y en los valores inherentes a ello. El Frente Cívico, no es ni pretende ser o convertirse en un partido político, y reiteramos que seguimos optando por una organización totalmente desvinculada, como tal, de opciones electorales y de sus mecanismos de desarrollo y despliegue. Es por ello que cualquier iniciativa electoralista, cualquier intento de configurar una plataforma con aspiraciones electorales, no es nuestro objetivo puesto que queda en la superficie del problema y se muestra insuficiente como estrategia de cambio.

El trabajo del FCSM en los procesos de confluencia más inmediatos, locales y autonómicos es la búsqueda de la máxima unidad de las fuerzas sociales y políticas mediante métodos participativos en la confluencia en un programa, en un discurso y en unos valores que hagan posible que la ciudadanía se sienta representada en la alternativa a los gobiernos del bipartidismo.

Por convicción de la necesidad de esa unidad nos comprometemos en la búsqueda de propuestas, métodos e iniciativas que superen las diferencias, tensiones e incluso rupturas que se produzcan en los procesos de confluencia. Buscando estadios para que superando estos, puedan darse espacios de unión previa a la confrontación electoral o posterior a ella, en su caso, que haga posible el cumplimiento y desarrollo del programa. Siempre con el compromiso de la importancia de la participación social en el seguimiento y ejecución del mismo por las formaciones o plataformas políticas.

Nos comprometemos a ser elemento de unión y diferenciar nuestra actuación de las estrategias de las formaciones políticas, en su protagonismo en los procesos de confluencia, acción propia de nuestra pluralidad interna. En este sentido entendemos que, en referencia a nuestros propios textos, como Frente Cívico no participaremos en la fase electoralista de los procesos de confluencia (formando parte de la plataforma, pertenencia a las listas), en todo caso la participación, en esta fase, de los/as miembros lo será a título personal sin arrogarse pertenencia al Frente Cívico.

Entendemos que los distintos procesos abiertos en estos momentos afectan de forma exclusiva al ámbito local, y en algunos casos al autonómico, que en cada uno de esos ámbitos los procesos tienen sus propias características, con sus propias políticas de alianzas y de funcionamiento que hay que respetar. La voluntad del Frente Cívico es impulsar los procesos de confluencia sobre la base del programa común, la coherencia en su defensa, la participación más amplia y el mayor consenso posible.

Somos conscientes de la complejidad y de las dificultades que conlleva nuestra apuesta por los procesos de confluencia, pero a pesar de ello y, tal vez por ello, seguiremos trabajando por la unidad con nuestro esfuerzo y ejemplo en los ámbitos donde desarrollemos nuestro trabajo.